Reparación vitrocerámicas Madrid
Reparación vitrocerámicas Madrid

Mantenimiento de la vitrocerámica

Como habrá podido leer en nuestra sección de Ahorrar con la vitrocerámica, es muy importante llevar a cabo un correcto mantenimiento de este electrodoméstico, pues de ello depende su eficiencia energética y por supuesto, las posibles averías y reparaciones que necesite. Es importante ser consciente de que hay tipos específicos de manchas y de derrames que pueden causar daño permanente a las superficies de vitrocerámica de estos aparatos. El mantenimiento y la prevención son aspectos críticos para preservar el buen aspecto y la integridad funcional de su cocina.

 

Algunos fabricantes ofrecen sus propios productos de limpieza y de mantenimiento que se fabrican específicamente para este tipo de electrodoméstico. Por lo general, estos productos incluyen una botella que contiene el líquido limpiador, un raspador de silicona y un paño de limpieza (generalmente de microfibra). También puede haber incluido un conjunto de hojas de repuesto, para cambiar la punta del raspador. Son fácilmente encontrables en grandes ciudades como Madrid. Normalmente con estos productos es suficiente para obtener con resultados satisfactorios en nuestro mantenimiento de la vitrocerámica, siempre siguiendo atentamente todas las instrucciones del manual que se incorpora con ellos. Sin embargo, se debe tener cuidado para asegurar que este producto de limpieza no entren en contacto directo con cualquiera de las marcas de control.

 

Sin embargo, debe tener especial cuidado con los decorados y marcas que presenta la placa, pues algunos de estos productos de limpieza son tan fuertes que usando el raspador pueden alterarlos. Es importante usarlos solamente para las zonas donde está presente la dura mancha que eliminar. Y el resto del tiempo es mejor tenerlos guardados con su cabezal puesto, también para evitar otros posibles accidentes como cortes, pues son tan afilados como un cuchillo. Si no dispone de un raspador específico para vitrocerámicas, evite la tentación de usar un cuchillo o cualquier otro objeto afilado, pues su dureza podría ser superior a la del cristal de la placa y provocar su rayado. La silicona de los cabezales es de una dureza inferior a la de la placa, por eso puede usarse con seguridad. Pero tampoco es recomendable usarla más de lo debido: asegúrese de que la mancha no se elimina simplemente con un trapo mojado.

Cómo limpiar la vitrocerámica

Muchas de las manchas más típicas como las de café o sopa pueden ser limpiadas con un paño húmedo, sin necesidad de limpiadores específicos y mucho menos de raspadores. Pero hay que tenerla precaución de usar un trapo suave, preferiblemente de microfibra, y tener uno destinado específicamente para este fin. No es conveniente usar una toalla para todo: las manos, los platos, limpieza de la vitrocerámica… Siempre es conveniente tener una toalla asignada para cada fin, y más si se tienen en cuenta factores como la higiene.

 

Sin embargo, otras machas de sustancias viscosas pueden ser realmente un problema, como las de disoluciones azucaradas o de plástico fundido (de mangos de cacerolas y sartenes). En estos casos es conveniente esperar a que la sustancia se enfríe y solidifique, pues si intentamos retirarla estando aún caliente y viscosa, lo único que conseguiremos es esparcirla por más superficie del cristal de nuestra placa. En general, por supuesto, es conveniente realizar la limpieza de la vitrocerámica con ésta fría, pues suelen alcanzar temperaturas realmente altas cuando están encendidas. Existen riesgos reales de sufrir quemaduras muy graves.

 

Si una mancha en particular parece insignificante o pequeña, puede probar limpiarla con un paño seco, de alta calidad (preferiblemente de microfibra). Para manchas moderadas, puede aplicarse una mezcla de agua tibia con jabón, con la ayuda de una esponja, limpiando de forma suave, con movimientos circulares antes de enjuagar con agua limpia y otro paño seco. Las manchas persistentes pueden requerir el uso de los líquidos de limpieza especiales junto a un trapo. Las peores manchas pueden requerir el uso de la rasqueta. Esto debe ser utilizado cuando han fallado todos los métodos anteriores para eliminar los depósitos.

 

Después de haber completado el procedimiento de limpieza con un raspador, es altamente recomendable que trate la superficie de la zona limpiada con un acondicionador de vitrocerámicaio. El acondicionador agrega una fina película protectora que renueva la superficie que ha sido posiblemente afectada por la limpieza con la rasqueta, asegurando que cualquier futura manchas se pueden retirar fácilmente en lugar de depositarse en el espacio generado en forma de cuenca. Además, probablemente ayudará a reestablecer el brillo original del cristal.

 

Esencialmente, limpiar una vitrocerámica es una tarea muy simple siempre y cuando se siga un procedimiento seguro y metódico, sin perder los nervios ante lo que parece una mancha importante que nos llama a la prisa y la mala obra. Muchas personas usan el simple estropajo que tienen para fregar los platos, e inevitablemente rayan la superficie.

 

Otro factor importante es asegurarse de que la parte inferior de ollas, cacerolas y sartenes esté limpia antes de cocinar. Esto evita la transferencia de residuos carbonizados de las superficies del recipiente al cristal, y reducirá la ocurrencia de esos anillos de suciedad tan antiestéticos en su vitrocerámica.

 

En lo posible, evitar también el deslizamiento de las cacerolas sobre la placa: siempre levante o baje de manera recta el recipiente para evitar arañazos. Y por supuesto se recomienda que se evite el proceso de pelar frutas o verduras sobre la vitrocerámica, algo muy habitual durante el proceso de cocción, sea bien por no alejarnos mucho de la olla como por falta de espacio en nuestra cocina. Además de correr el riesgo de provocar rayaduras, se acumulará suciedad presente en los vegetales, si no han sido lavados previamente. En general, es bueno asegurarse siempre de que la zona de alrededor está libre de desorden y de elementos innecesarios que puedan entorpecer nuestra tarea, o incluso caer encima, provocando rayones o fracturas. Especialmente productos de plástico, que en contacto con el calor presentan la posibilidad de poderse derretir y fundirse con la superficie de nuestra vitrocerámica.

Es recomendable también usar recipientes de cocina que se ajusten al tamaño del círculo calefactor. Si usa cacerolas que sean más pequeñas que el círculo calefactor, podrían caer en él las posibles gotas que puedan salirse del recipiente durante la cocción de la comida. Esto es especialmente importante si usted está cocinando platos con alto contenido de azúcar, como caramelo o mermelada. El azúcar en cualquier forma es de particular preocupación debido a su capacidad de causar un daño permanente a la vitrocerámica.

 

Evite el uso de recipientes de vidrio o de cerámica ya que tienden a recalentarse y con frecuencia se fracturan. Las ollas de cobre también se deben evitar porque como se ha demostrado, tienen propensión a fundirse cuando se utilizan para cocinar con la vitrocerámica. En lo posible, es recomendable usar artículos de acero inoxidable, de hierro ollas de acero magnético.

 

Aunque de cristal de la cerámica es increíblemente resistente y durable, noes indestructible. Asegúrese de no dejar caer objetos pesados sobre él, pues es más fácil fracturarlo que rayarlo.

 

En lo posible, trate de limpiar la superficie después de cocinar.

 

Mantenimiento de la vitrocerámica

 

Si lo que está usted buscando es un servicio técnico de reparación de vitrocerámicas en Madrid, puede encontrarnos en el 916125277. Estaremos encantados de atenderle y ofrecerle una cita para la reparación de su electrodoméstico. No cobramos el desplazamiento y nuestros técnicos trabajan los siete días de la semana.

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